Otras recomendaciones

Para muchos estudiantes, las experiencias vividas durante el periodo universitario pueden ser incluso más importantes que lo aprendido en los seminarios. Los estudiantes que viven lejos de su ciudad natal adquieren un nuevo sentimiento de independencia y responsabilidad. Sin embargo, antes de comenzar unos nuevos estudios, existen muchas consideraciones a tener en cuenta, como qué y dónde estudiar, cuestiones monetarias, sanidad, seguridad y la búsqueda de un sitio para vivir.

 

Lo primero que un estudiante tiene que considerar antes de realizar alguna solicitud a universidades, es qué y dónde quiere estudiar. Esto puede parecer obvio, pero hay que tener en cuenta que muchas universidades están especializadas en una rama determinada ofreciendo mayor oferta de seminarios que otras, por ello los estudiantes deberán de comprobar cuál es la mejor para sus estudios. También necesitarán elegir qué ciudad les puede ofrecer un buen equilibrio entre oportunidades académicas a la vez de un entorno social apropiado.

 

Los datos sobre los cursos y las notas obtenidas en la universidad pueden ser encontradas en los prospectos que publican. El servicio de admisiones de la Universidad también dará información sobre los cursos que se ofrecen para cada tipo de estudios. Es obligatorio realizar las candidaturas a través de este servicio.

 

Después de conocer qué universidad y qué carrera desea estudiar, los estudiantes deberán decidir dónde vivirán durante su periodo de estudios. Para muchos estudiantes, la universidad estará lejos de su lugar de residencia, por lo que tendrán que mudarse. Tradicionalmente los estudiantes suelen ir a vivir a la residencia perteneciente a la universidad durante el primer año de sus estudios, puesto que es un paso más seguro para todos aquellos que viven lejos de casa por primera vez.

 

Las residencias de estudiantes ofrecen habitaciones totalmente amuebladas, algunas con baño propio o incluso con un salón o cuarto de estar, y tienen la ventaja de que es más fácil socializar. La mayoría de las universidades ofrecen también media pensión o pensión completa, por lo que los estudiantes pueden decidir si quieren cocinar o prefieren acudir al comedor de la residencia. Acudir al comedor es una manera más de socializar con otros estudiantes. Factores como un baño propio o el tipo de pensión alimenticia elegidas afectarán a los costes del alquiler, por lo que los estudiantes deberán de considerar la opción que mejor se adapte a ellos y a su bolsillo.

 

Tras el primer año en las residencias, la mayoría de los estudiantes se mudan a un apartamento o casa que alquilan de manera privada con un grupo de amigos. Al contrario que en las residencias, los estudiantes viviendo en pisos compartidos tendrán una completa independencia; es una buena experiencia pero también significa mucha responsabilidad y poder realizar bien las negociaciones con el dueño del piso, el pago de las facturas, encontrar un seguro apropiado, pagar para la licencia de la televisión, hacer la compra y cocinarse su propia comida.

 

Los estudiantes tendrán también que cuidar de la seguridad de su casa, comprobando que las ventanas y puertas quedan cerradas al irse de casa y deberán instalar un sistema de alarma. Aunque el dueño de la vivienda deberá de incluir estas medidas de seguridad antes de alquilar el apartamento, el arrendatario deberá de comprobarlo antes de firmar el contrato. La mayoría de las universidades ofrecen acomodación y un servicio de ayuda para resolver problemas en estos términos; este servicio es muy popular y reconocido por los estudiantes que no tienen experiencia anterior con el arrendamiento. Este servicio provee ayuda sobre las casas de estudiantes en el área y explica las generalidades sobre los contratos de arrendamiento y los términos de pago.

 

Un problema grande para los estudiantes suele ser el reparto equilibrado de sus gastos. La mayoría de los estudiantes no han tenido que presupuestar sus gastos anteriormente, y algunos de ellos tienen dificultades para llegar a fin de mes. La mejor solución para evitar este tipo de problemas es mediante la creación de un presupuesto que incluya tanto los costes de vida como los costes de ocio. Para evitar dificultades financieras, muchos estudiantes pueden obtener un trabajo a media jornada o durante unas horas a la semana. Algunos también podrán obtener unos ingresos provenientes de una beca del gobierno o de la universidad.

 

Los estudiantes que viven lejos de sus casas también necesitan prestar atención a los crímenes y riesgos del área en el que viven. Aunque los arrendadores están obligados a instalar un sistema de alarma en las viviendas que arriendan, los arrendatarios deben de comprobar que funcionan. Algunos estudiantes, especialmente aquellos sin experiencia previa en vivir de manera independiente, olvidan cerrar las ventanas o puertas o de poner en marcha la alarma al dejar la casa. También agresiones pueden ser comunes en áreas de estudiantes, por lo que deben de tener cuidado al volver a casa por la noche, o con los excesos de alcohol.