Pedir una cita
La mayoría de las consultas médicas tienen horas de trabajo regular; lo más típico es que estén abiertas entre las ocho de la mañana y las siete de la tarde. Para ver a su doctor primero tendrá que pedir una cita. Esto podrá ser hecho por teléfono o personalmente preguntando en el mostrador de recepción.
Generalmente, le atenderán en menos de dos días laborables, pero la lista de espera dependerá del tamaño de la consulta médica y de los clientes que tenga. Si necesita ver a un doctor urgentemente, podrá decírselo al recepcionista de la consulta médica y quizá pueda atenderle algún médico en ese momento. Para consultas no urgentes le atenderán en cuanto tengan un rato libre. Muchos doctores pueden visitar al paciente en casa si este se encuentra muy enfermo. Esta cita puede ser hecha como una consulta regular.
Es esencial que sea puntual a las citas o que avise si no puede asistir. Si usted no acude a la cita sin justificación previa repetidas veces, pueden denegarle continuar como paciente para esa clínica. Si llega tarde a una cita el doctor le estará esperando, porque los pacientes que van después de usted todavía no habrán llegado. Si su consulta empieza 10 minutos tarde, retrasará todas las demás consultas 10 minutos. Este retraso es especialmente dañino para personas de la tercera edad que no se encuentran bien y tienen que estar esperando su consulta médica durante un largo tiempo innecesariamente.
Cuando llegue a la consulta médica para acudir a su cita, quizá tenga que esperar durante unos minutos hasta que su médico esté disponible para verle. Algunas veces, citas con otros pacientes pueden ser más largas que el tiempo esperado, quizás porque el paciente tiene un problema grave y el doctor tiene muchas cosas que explicarle. En la mayoría de las salas de espera podrá encontrar caramelos y revistas para que pueda relajarse durante unos minutos.
Si tiene dificultades para comunicarse o cree que necesitará más tiempo para hablar con su doctor, deberá solicitar una cita más larga en la consulta. Siempre es mejor prevenir que puede utilizar más tiempo que retrasar las consultas de los pacientes que van detrás de usted. Si el doctor le aconseja pedir otra cita, quizás para un test sanguíneo o una consulta de seguimiento, lo normal es pedir la cita en ese mismo momento. Podrá preguntar a alguno de los recepcionistas antes de dejar la clínica: necesitará saber cuáles son los deseos del doctor, por ejemplo, si desea verle en una semana o en dos. Si espera a hacer la nueva cita durante unos días, puede encontrarse con que en las próximas semanas está todo ocupado. Por ello es mejor hacer la cita en el momento y, si es necesario, cambiar la cita si en ese día usted no puede acudir.
En caso de emergencia, todas las clínicas tienen un hueco libre y están de guardia las 24 horas del día. Este servicio se reserva únicamente para consultas urgentes, aquellas que no pueden esperar hasta que la clínica abra al día siguiente. Las diferentes clínicas operarán de manera distinta en caso de emergencia. Algunas tendrán un doctor diferente cada noche, mientras que otras compartirán este servicio de guardia con otras clínicas. En Gales este servicio es dado por el llamado “Local Health Board”. Para más detalles, ver el artículo: “Emergencias fuera de horario”.






