Conseguir un medicamento recetado
Si usted tiene una enfermedad que requiere medicación, su doctor deberá escribirle una receta para comprar esos medicamentos en su farmacia local. Cuando lleva la receta a la farmacia recibirá probablemente un ticket con un número y le pedirán que espere un momento mientras preparan su medicina. Cuando le llamen por su número o nombre, deberá acudir a recoger su pedido. Normalmente su medicación estará dentro de una bolsa de papel, para que otros clientes no puedan ver lo que contiene y así proteger su privacidad.
La mayoría de la medicación vendrá con una etiqueta en la que pondrá su nombre y como deberá utilizar la medicina. Debe recordar que las medicinas que se venden únicamente con receta sólo deben de ser consumidas por la persona a la que están prescritas. Si hay alguien de su familia que tiene los mismos síntomas no deberá darle la medicina. Es mejor que vaya al médico porque unos mismos síntomas pueden derivar a distintas enfermedades.
En la etiqueta deberá estar escrito cómo tomar la medicina. Por ejemplo, una crema recetada deberá de contener información acerca de si se aplica una o más veces al día, evitar el contacto con áreas sensibles o con heridas. En una caja con pastillas deberá de decirle cuántas veces al día deberá de tomarlas y durante cuantos días. Si dice “complete the course” significa que deberá de tomar todas las pastillas hasta que se acabe la caja. Su doctor le deberá de recomendar cómo utilizar las medicinas prescritas, pero también es una buena idea preguntarle al farmacéutico por si usted no ha comprendido bien alguna parte. Las medicinas tomadas de manera incorrecta puden ser inefectivas o incluso dañinas.
Dependiendo de la medicación que usted necesite, deberá recoger las recetas repetidamente de su médico sin tener necesidad de pedir consulta previa. Esto es muy práctico si tiene que tomar una nueva caja de pastillas cada dos meses, por ejemplo. También las recetas podrán serle envidadas a casa por correo. En Inglaterra, Irlanda del Norte y Escocia, los pacientes tienen que pagar por las recetas. En Gales las recetas médicas son gratis. Para más detalles ver el artículo de “Costes de la recetas médicas”.






