Registrarse como paciente
España establece a través de sus leyes la protección de su población, en materia de salud pública. En esa medida, la ley española menciona que todos los españoles y extranjeros residentes en España tienen el derecho a la asistencia sanitaria. A pesar que es un derecho de todos, las personas interesadas deberán registrarse en el Sistema de Seguridad Social española, para una mejor eficacia y funcionamiento del sistema. Una vez que la persona se afilie a la Seguridad Social, recibirá un documento de identificación, también conocido como la Tarjeta Sanitaria Individual. Esta tarjeta se convierte en la vía de acceso a los servicios ofrecidos en todas las áreas de la salud.
En el caso de los extranjeros, cualquiera que tenga además de la residencia, un contrato legal podar acceder a la Seguridad Social. Para tal fin, simplemente deberá dirigirse con una copia del mismo y su pasaporte e inscribirse en el sistema; esto lo puede hacer en el centro ambulatorio más cercano a su lugar de residencia o domicilio. No obstante, cualquier ciudadano que pertenezca a un país miembro de la Unión Europea podrá acceder a los servicios públicos de salud, presentando la un documento de identificación que lo acredite y su Tarjeta Sanitaria Europea. Las personas que no cumplan con ninguno de los requisitos citados anteriormente, tendrán la opción de pagar una consulta médica privada.
En lo que a la Sanidad Privada se refiere, deberá contratar una póliza de seguros y hacer los respectivos pagos de la prima según las condiciones y fechas establecidas; de esta manera la compañía aseguradora le proporcionará una Tarjeta Sanitaria, la cual utilizará cuando utilice el servicio. Al igual que en la Seguridad Social, la Seguridad Privada ofrece diferentes formas de cobertura sanitaria, que dependen del grupo poblacional del que hace parte el usuario. Para más información con relación al sistema privado ver Funcionamiento de la sanidad privada.






