El contrato de arrendamiento

Antes de mudarse a una vivienda alquilada, tendrá que firmar un contrato para probar que entiende y acepta los términos y condiciones del arrendamiento. Este contrato podrá variar dependiendo de las particularidades de la propiedad y del arredador o la agencia de alquiler. El contrato deberá incluir las siguientes cláusulas:


  • Detalles de la vivienda en cuestión

  • Nombres y direcciones del arrendador y del arrendatario

  • El periodo de duración del arrendamiento

  • El precio del alquiler mensual

  • Descripción sobre cuándo debe de ser pagado el alquiler (Por ejemplo, la última semana de cada mes)

  • Detalles de las penalizaciones que serán aplicadas en caso de pago tardío (Por ejemplo, 5 libras por cada día de retraso en el pago)

  • Detalles de los costes no incluidos en el precio del alquiler

  • Información sobre los daños aceptables por el uso de la vivienda durante el periodo de arrendamiento

  • Detalles sobre los cambios que estarán prohibidos de realizar en la vivienda o cosas que no se pueden hacer (Por ejemplo, que las mascotas no esten permitidas o que no se puedan hacer agujeros en la pared para colgar cuadros)

  • El periodo mínimo para poder avisar al arrendador/arrendatario sobre el cese del contrato

  • Fecha, lugar y firma de arrendador y arrendatario

 

Si usted firma el contrato, está aceptando los términos y condiciones, por lo que tendrá que cumplir el acuerdo. Si usted firma un contrato en el que se afirma que las mascotas no están permitidas y vive con un perro, debe aceptar que podrá perder el depósito y pagar por los costes que el arrendador crea apropiados. Si usted firma un contrato y sus circunstancias cambian, por ejemplo usted pierde su trabajo o su madre está enferma y tiene que cuidar de su gato, deberá informar al arrendador o agencia de alquiler tan pronto como pueda. Ellos podrán negociar una vez más los términos y condiciones del contrato y así se eliminarán posibles penalizaciones más tarde.


Siempre debe de leer el contrato entero y sobre todo la letra pequeña. En la mayoría de los contratos típicos, se suele leer una frase parecida a la siguiente:

''Es acordado mutuamente entre el arrendador y el arrendatario lo siguiente; ''En esta sección se encontrarán las cláusulas con aspectos más específicos sobre el arrendamiento y con lo que el arrendador espera del arrendatario. Si en esta sección hay algo con lo que no está de acuerdo, es mejor que se discuta con el arrendador antes de firmar el contrato. Otro aspecto del contrato de arrendamiento que merece la pena mencionar son las ''cláusulas injustas''. Estas cláusulas favorecen claramente a una de las partes (normalmente al arrendador), pero utilizan una jerga complicada que muchos arrendatarios no conocen. Si crees que un contrato es injusto, es mejor discutirlo con la otra parte implicada antes de firmarlo.