Contrato de alquiler
El contrato de alquiler es también llamado un contrato de arriendo. Este es un acuerdo por ambas partes, el arrendador (quien alquila la propiedad) y el arrendatario (quien se queda en la propiedad y paga el alquiler). Hay dos tipos principales de contrato de alquiler: el 'acordado previamente' y libre.
Los contratos acordados previamente son acordados por 'Confedilizia' (la asociación de ingenieros estructurales) y por los arrendadores y arrendatarios. El contrato dura tres años, y hay un límite de en el alquiler mensual que puede ser aumentado. Este contrato autoriza a los signatarios a una reducción del treinta por ciento del impuesto sobre ingresos (Irpef en italiano) y un precio por matriculación del solo el treinta por ciento del alquiler mensual, una mensualidad completa. Si los signatarios acuerdan renovar el contrato, este será renovado cada tres años. Si un nuevo acuerdo no puede conseguirse, el contrato existente sigue estando válido durante los dos remotos años hasta que el arrendador pueda terminar el contrato. Este tipo de contrato de alquiler comúnmente es usado en las áreas más pobres de Italia, y en aquellos con sólo pocas propiedades disponibles para alquiler.
Es posible arreglar un contrato temporal previamente acordado, que permite a arrendatarios alquilar una propiedad hasta dieciocho meses. Este contrato en particular le conviene a los becarios o practicantes, internos, aprendices y estudiantes que están en Italia durante un períodos corto de tiempo. Usted generalmente tendrá que demostrar que se queda en Italia durante un período limitado de tiempo, porque muchos arrendadores ofrecen reducir los precios para los arriendos temporales; si pueden alquilar sin atarse a largos términos de alquiler. El alquiler sin embargo todavía será convenido ante el Confedilizia y las organizaciones de los arrendadores y arrendatarios.
El segundo tipo de contrato de alquiler disponible es el contrato libre. Estos contratos ofrecen a los arrendatarios la posibilidad de negociar los gastos de alquiler, pagos de alquiler (como pagos mensuales o anuales) y derechos legales. Los contratos son de cuatro años, con una renovación automática cuando es apropiado. Una vez que el contrato ha sido renovado por segunda vez, el arrendador o el arrendatario pueden pedir cambios para que sean hechos en el contrato, enviando una oferta escrita por correo certificado. Esta oferta debe ser contestada por la otra parte dentro de los dos meses de su llegada; si no, el contrato será renovado sin cambios. Estos contratos libres no son válidos para las propiedades de una importancia histórica o artística.






