Problemas con el alquiler de viviendas en España
En el caso de producirse alguna clase de contratiempo con el alquiler de la vivienda de diverso tipo ya sea con la vivienda en sí misma o con el dueño del inmueble, existen varias posibilidades para intentar solucionar el problema. A continuación mencionaremos una lista de recomendaciones que nos ayudarán a un mejor forma de proceder:
- Dirigirse a la Oficina del Consumidor: Se trata de un organismo a nivel estatal que lidia con toda clase de problemas que atenten contra los derechos de los consumidores o usuarios. No atenderán quejas referentes a desahucios o de arrendador contra arrendatario, pero sí las referentes al incremento de la renta o alquiler.
- Ponerse en contacto, vía Internet, con la asociación Facua (Federación de Consumidores en Acción). Son una organización no gubernamental y sin ánimo de lucro, que lucha activamente por los derechos de los consumidores.
- Poner una denuncia contratando un abogado. Los litigios judiciales referidos al contrato de alquiler se llevarán a cabo por el procedimiento civil ordinario. Con excepción, se podrán realizar a través del llamado juicio verbal los procedimientos en los que se solicite el desahucio, la extinción del contrato por cumplimiento de su plazo o las reclamaciones por falta de pago de la renta. Debe tenerse en cuenta que los juicios de desahucio por falta de pago podrán ser archivados si antes de que se celebre este, el inquilino paga su deuda. Con este pago se detendrá la demanda de desahucio. No obstante, el inquilino no podrá detener esta demanda si es reincidente o si el arrendador hubiese solicitado el pago de la deuda por escrito 4 meses antes de interponer la demanda.
Para que no exista ningún tipo de problemas, la mejor opción es una buena comunicación con el arrendador, y por supuesto, dejar bien claros desde el principio los términos y condiciones del contrato, con cláusulas muy detalladas sobre las obligaciones y derechos de cada una de las partes. En ocasiones estas cláusulas no se escriben porque existen obviedades que se dan por hecho y por ello surgen disputas entre arrendador y arrendatario fruto de malentendidos con las condiciones del contrato. Además, en caso de apertura de procedimiento judicial, el contrato será la principal prueba que se utilice.






