Contrato de arrendamiento

Alquilar una vivienda siempre acarrea múltiples derechos y obligaciones tanto para el arrendatario (inquilino) como para el arrendador (dueño del inmueble). El incumplimiento de alguno de estos términos puede ocasionar fuertes enfrentamientos e incluso la apertura de procedimientos legales.

 

Por ello, habrá que leer detenidamente cada una de las cláusulas del contrato de arrendamiento para que cada una de las partes conozca sus deberes y derechos. No es indispensable que el contrato sea formal, aunque si se desea puede hacerse ante notario en escritura pública y ser inscrito en el Registro de la Propiedad.


Definición de contrato de arrendamiento
El contrato de arrendamiento es aquel en el que el arrendador cede el uso y disfrute de un inmueble al arrendatario, por un tiempo determinado y a cambio de una renta o alquiler. En ocasiones puede incluir mobiliario, plazas de garaje, trasteros u otros espacios asociados al inmueble rentado.

El contrato debe de estar de acuerdo con lo establecido en la Ley de Arrendamientos Urbanos 29/1.994 de 24 de noviembre. Aunque no es obligatorio, este contrato deberá formalizarse por escrito y tener unas cláusulas acordadas por las dos partes para que no se produzcan futuros malentendidos. En los estancos está a la venta un modelo de contrato estándar en el que figuran únicamente los datos básicos del contrato de arrendamiento.

 

 

Otros aspectos que se deberán tener en cuenta al realizar el contrato de arrendamiento son los siguientes: