Alquilar en España
Durante la última década, el sector inmobiliario español ha sufrido un profundo cambio. Se ha desarrollado una cultura que fomenta la compra de viviendas y que ha provocado que el sueño de todos los jóvenes sea tener un inmueble en propiedad. Por ello, en los últimos años se ha dado un boom inmobiliario con un exceso de demanda de compra, que ha provocado la construcción de miles de viviendas y un aumento considerable de los precios.
El crecimiento del sector inmobiliario ha fomentado la creación de muchos puestos de trabajo y un considerable crecimiento económico del país, pero a su vez, ha provocado una gran dependencia del sector de la construcción y un aumento del endeudamiento de las familias con hipotecas de hasta 50 años. Estos hechos ponen en riesgo la estabilidad económica a largo plazo. Por ello, el gobierno ha comenzado a fijar medidas de política inmobiliaria que hagan sostenible esta situación, para que no se convierta en una repetición de la crisis de las hipotecas subprime en Estados Unidos.
Al igual que los precios, el índice de morosidad por el impago de las rentas también ha aumentado considerablemente. Este hecho ha dado lugar a que las exigencias de fianzas o avales al comprar o alquilar un inmueble se hayan endurecido y esto, a su vez, ha provocado que la demanda disminuya. La etapa de recesión ya ha comenzado, y el boom inmobiliario parece haber acabado, ya que los bancos ya no conceden créditos o hipotecas a personas que puedan ofrecer pocas garantías, provocando el estancamiento de la demanda y la bajada de precios por primera vez en muchos años.
En España, existe mucha diferencia en el precio de un alquiler dependiendo de la situación del inmueble en cuestión. Madrid es la ciudad con mayor demanda y por lo tanto la que mayores precios de arrendamiento posee, seguida muy de cerca por Barcelona. Son grandes metrópolis que ofrecen muchas oportunidades de trabajo por lo que gran cantidad de familias necesitan vivir allí a pesar de tener que dedicar un alto porcentaje de sus salarios al pago del alquiler. Esta necesidad ha provocado que muchas personas se hayan tenido que desplazar a pueblos o pequeñas ciudades cercanos a Madrid o Barcelona pero con una renta mucho menor. Son las llamadas „Ciudades dormitorio“.
Para atajar el problema de las subidas de precios, algunas Comunidades Autónomas han optado por promulgar leyes que obliguen al alquiler forzoso a aquellos propietarios de inmuebles que se encuentren desocupados por un plazo superior a dos años. La Administración Pública hará recomendaciones para poner el piso en el mercado y obligará a alquilarlo si hay riesgo de ruina de la vivienda.






