Privacidad del arrendatario

En general, el arrendatario puede decidir quien puede o no entrar a su propiedad. El arrendador no tiene el derecho a ir en cualquier momento que desee sin una razón válida; revisar que todo esta bien no es una razón válida. Si planea vivir por un periodo largo de tiempo y desea dejar una llave de repuesto con un amigo o vecino, debería decirle al propietario que usted ha hecho esto. En una emergencia sería posible tener acceso a la propiedad.

 

Si usted ha dejado una segunda llave con un amigo o vecino, el arrendador sólo podrá entrar a la propiedad por fuerza mayor, acompañado por la policía o bomberos. El arrendador debería informarle por correo si tiene la intención de visitar su propiedad, tendrá que darle al arrendatario una fecha y tiempo exacto para la visita, que deben ser convenientes para él. Los siguientes motivos también pueden autorizar al propietario para visitar la propiedad:


  • Es necesario realizar una comprobación rutinaria de la propiedad para asegurar que todo esta bien, y evaluar si cualquier reparación debería ser realizada, o han sido realizadas si el arrendatario acordó hacerlo así en el contrato (por ejemplo, pintar de nuevo ciertos cuartos cada tres años).

  • Existe la posibilidad de que el arrendatario no logre cumplir con los términos y las condiciones del contrato de alquiler, por ejemplo, si hay una razón para sospechar que el arrendatario tienen tres subarrendadores ilegales que viven en el apartamento, o que ha realizado renovaciones inapropiadas.

  • El arrendador hace visitas para inspeccionar daños y problemas que el arrendatario haya reportado.

  • El arrendatario ha informado al arrendador que desea terminar el contrato de alquiler y este último desea mostrar la propiedad a posibles arrendatarios futuros (esta razón es también válida si el arrendador desea mostrar la propiedad a posibles compradores).

  • Una visita de la propiedad es necesaria cuando esta necesita ser inspeccionada, o debe hacerse alguna renovaciones y/o construcción.

El arrendador solamente tiene el derecho a entrar a la acomodación sin dar un previo aviso si hay una emergencia clara y su propiedad esta en peligro, por ejemplo, el daño de la tubería principal, de lo contrario debera contar siempre con la autorización correspondiente.