Cancelación de un seguro de salud

Si se desea cancelar un seguro de salud privado, teóricamente sólo es necesario avisar por escrito con dos meses de antelación. Esta obligación corre tanto por parte del asegurado como por parte de la aseguradora. La empresa aseguradora suele incluir, entre las condiciones generales, la duración máxima del contrato de seguro. Este período de vigencia suele ser de un año, con una renovación automática que se hará hasta que el tomador llega a los 64 años, momento en el que se anula. La póliza contratada podrá ser anulada tanto si se sospecha que el asegurado puede incurrir en un intento de fraude, como también en el caso de que se retrase en el pago de las primas.

En caso de muerte del asegurado, la empresa tiene una serie de condiciones de reembolso para los beneficiarios de la póliza, y la anulación automática del seguro de salud contratado. Existe también la posibilidad de cambiar el titular de la póliza por algunos de los que eran sus beneficiarios. Desde hace algunos años todas las compañías aseguradoras tienen la figura que se conoce como “defensor del asegurado” o “atención al cliente”, que se encarga de tramitar las quejas y reclamaciones que la empresa recibe por parte de sus asegurados. Éste departamento suele estar dirigido por abogados especializados, los cuales le aconsejarán y tratarán de resolver los problemas que se le presenten.


Podrá incluso encontrar dicho servicio en las páginas de Internet de las compañías aseguradoras, donde se proporcionan los medios de contacto con la empresa (teléfono, correo electrónico, fax, dirección). Si luego de haber tramitado la cancelación de su seguro de salud, tiene problemas para desvincularse de la compañía, es posible presentar una reclamación formal y acudir a la oficina de atención al consumidor. En esta oficina se encargarán de tramitar la reclamación hasta el final.