Prestaciones y contingencias

Las prestaciones son los derechos económicos que percibe el partícipe de un plan de pensiones en el momento en el que se produce una contingencia contemplada por el plan. Se estipulan las siguientes contingencias:


1. Jubilación
Es el cese de la actividad laboral y el inicio de la situación de jubilado en conformidad con el sistema de la Seguridad Social. Normalmente se considera los 65 años como la edad para jubilar. A partir del acceso a ella, las aportaciones a los planes de pensiones solo pueden realizarse en favor de la contingencia de fallecimiento. Se pueden dar casos especiales en relación con la contingencia de jubilación, entre ellos están:

  • Personas con 65 años que no han cotizado lo suficiente como para obtener una pensión por parte de la Seguridad Social. Suele ser el caso de las amas de casa. La contingencia se da con 65 años.

  • Personas de las fuerzas armadas. Estas personas primero acceden a la reserva y después se retiran. La contingencia se da en el momento del retiro.

  • Sacerdotes y el clero en general: si solo se dedican a la religión, se consideran empleados del arzobispado, quien realiza las aportaciones a favor de los mismos y por tanto, se considerarán jubilados a los 65 años; aunque deben permanecer en su puesto de trabajo hasta que su capacidad mental se lo permita, generalmente hasta los 75 años. Los planes de pensiones consideran, en estos casos, que la contingencia por jubilación se produce a los 65 años.

  • Si se dedican a otro oficio aparte de la religión, como por ejemplo la enseñanza, el arzobispado no se hará cargo de sus aportaciones. En este caso, será el empleador quien las realice. Por lo tanto, se los considerará jubilados cuando cese esta actividad laboral, usualmente a los 65 años.

  • Trabajos que requieran un gran esfuerzo físico o que sean potencialmente peligrosos. La Seguridad Social permite a ciertos sectores laborales con cierto riesgo el acceso a la jubilación a los 60 años.

  • Personas con un mínimo de un 65% de minusvalía. En estos casos, se podría adelantar la jubilación incluso a los 45 años.

  • Reincorporación a la actividad laboral: en casos determinados como cargos políticos, profesiones independientes, que pierden la condición de jubilado y se incorporan de nuevo como partícipes.

  • Personas que realizan una actividad profesional simultánea a la situación de jubilado en el régimen de la Seguridad Social; la contingencia por jubilación es paralela a la de la Seguridad Social, no a la de la segunda actividad.

  • Mutuas profesionales que sustituyen a la Seguridad Social: Existen pocos casos, pero hay quienes no están inscritos en el Sistema de Seguridad Social español. En este caso, la contingencia se dará en conformidad con lo establecido por la mutua en concepto de edad de jubilación.

Respecto a la jubilación, debemos tener en cuenta los siguientes tipos:

  • Jubilación anticipada: Pueden acogerse a la jubilación anticipada a partir de 2009 todos aquellos que hayan cotizado más de 30 años para la misma empresa.

  • Jubilación parcial: Se trata de reducir (a partir de los 60 años de edad y considerando varias variantes) la jornada laboral del trabajador. Es decir, si el trabajador trabajaba 8 horas, se puede reducir su jornada a cuatro y considerar que en las otras cuatro está jubilado. De este modo, el trabajador solo recibirá una jubilación parcial. Podrá decidir si se deja de realizar aportaciones o seguir como partícipe hasta cumplir los 65 años.

2. Invalidez
Debe ser reconocida por la Seguridad Social y puede tener dos vertientes: invalidez para realizar la actividad profesional habitual o invalidez para cualquier actividad profesional.


3. Fallecimiento
Se debe estar informado quién será el beneficiario de la prestación en caso de fallecimiento. Se sigue el siguiente orden:

  • El beneficiario establecido en testamento.

  • Si no existe testamento, se considerará a el beneficiario establecido en el plan de pensiones.

  • Si no consta beneficiario, se seguirá el orden establecido por el reglamento del plan de pensiones:
    -  Cónyuge no separado
    -  Hijos
    -  Padres
    -  Hermanos
    -  Otros herederos

4. Desempleo prolongado
Se considera desempleo prolongado cuando el desempleo dura al menos 12 meses y el desempleado esté inscrito en el INEM. El INEM es el Instituto Nacional de Empleo que se encarga del servicio público de empleo estatal.


5. Enfermedad grave
Tanto el partícipe como a los parientes en primer grado, que de él dependan, pueden acceder a las prestaciones en caso de este tipo de enfermedad. Se entiende por enfermedad grave:

  • Dolencias o lesiones que incapaciten al partícipe para trabajar temporalmente como mínimo tres meses y que requieran una intervención de cirugía mayor.

  • Dolencias o lesiones que incapaciten al partícipe para trabajar de forma permanente.