Obtención de una tarjeta de débito

Es más fácil obtener una tarjeta de débito que una tarjeta de crédito, en la medida en que la tarjeta de débito simplemente se asocia a la cuenta bancaria que se tiene; asimismo actúa como un instrumento para manejar nuestros ahorros. Sin embargo, las ventajas que varían de una tarjeta a otra, están determinadas por las características de un grupo en especial; tales particularidades pueden ser, la edad y el estatus laboral, entre otros.


Posibilidades para jóvenes

Los jóvenes menores de 18 años solo pueden disponer de tarjetas de débito o tarjetas prepago. Estos dos tipos de tarjeta pueden solicitarse a partir de los 14 años, con la debida autorización de sus padres o tutores. Por su lado, los mayores de 18 años tienen la opción de solicitar las tarjetas de débito para jóvenes menores de 26 años. A su vez asociadas al carné joven, el cual ofrece descuentos en actividades culturales, medios de transporte, compras y alojamiento. Otra posibilidad para los jóvenes, son las tarjetas universitarias de débito y/o crédito, las cuales son un carné de estudiante asociado a una entidad financiera.


Posibilidades para pensionados y mayores de 60 años

Las tarjetas de débito para personas mayores de 60 años cuentan con una serie de ventajas adicionales, en la medida en que están asociadas a organizaciones que colaboran con la tercera edad. Las entidades emisoras de la tarjeta no suelen cobrar por el primer año de uso de la misma; otras por su lado están asociadas a Organizaciones no gubernamentales (ONG), que tienen como objetivo principal colaborar con obras sociales y son sin ánimo de lucro.

Generalmente, entre las funciones de estas tarjetas encontramos:

  • Obtención de efectivo
  • Utilización de cajeros automáticos
  • Compras y pagos en establecimientos públicos

A su vez, dentro de las ventajas adicionales que ofrecen:

  • Descuentos
  • Diferentes formas de pago
  • Generalmente están libres de comisiones bancarias


Posibilidades para desempleados
Por lo general, las personas en situación de desempleo no pueden solicitar una tarjeta de crédito, pero sí podrán solicitar una tarjeta de débito, asociada a su cuenta de ahorro o corriente. Sin embargo, algunas entidades solicitan que su cliente diligencie su nómina en la cuenta, esto con el fin de otorgar seguridad y constancia a la misma.

El estado o la pérdida de desempleo no son variantes importantes para que una persona no pueda solicitar o mantener su tarjeta de débito, siempre y cuando maneje un importe de dinero en su cuenta; la cantidad del importe está determinada por la entidad bancaria y esta permite además, que la tarjeta sea útil para su titular. Hay que tener en mente que si no se hacen movimientos en la cuenta por un tiempo determinado, la entidad bancaria podría cancelar la tarjeta (ver Cancelación o bloqueo de la tarjeta por la entidad).