Cuentas corrientes para sectores específicos


En este apartado hemos querido resaltar dos tipos de cuentas que son muy importantes para nuestro país: las cuentas para empresarios y comercios y un subtipo de estas, que son las llamadas cuentas agrarias:


Cuentas para empresas y comercios

Las entidades financieras españolas ofrecen servicios exclusivos a las empresas, principalmente a la pequeña y mediana empresa (PYMES), sectores del comercio y otros ámbitos como el sector agrario. Normalmente, cada entidad tiene varias opciones referentes a cuentas corrientes para este tipo de negocios, que facilitan su administración económica. De este modo, este tipo de cuentas suelen permitir todo tipo de domiciliaciones, ingresos y traspasos y a un tipo de interés competitivo en el mercado. Habitualmente poseen además seguros asociados de viajes, laborales, de infidelidad de empleados y asesoría jurídica gratuita durante un tiempo determinado.

Algunas de estas cuentas miden su tipo de interés en conformidad con el Euribor (European Interbank Offered Rate), que es el tipo de interés que aplican los bancos en los préstamos interbancarios. Al Euribor se le resta un diferencial que variará dependiendo de la cantidad de dinero que tengamos depositado en la cuenta. Cuanto mayor sea el saldo medio que tenemos acumulado, menor será el diferencial. Este diferencial se pacta con la entidad. La finalidad es que el tipo de interés sea competitivo en el mercado. Las comisiones son las mismas que las que ofrece una cuenta corriente normal, pero al tratarse de un tipo de cuenta dirigida a un colectivo, comúnmente son más económicas en comparación a una cuenta contratada individualmente.

 


Cuentas agrarias

Se trata de cuentas corrientes que ofrecen ventajas semejantes a las cuentas profesionales o de negocios. Buscan que el tipo de interés sea competitivo en el mercado e incluyen seguros laborales para compensar los días de imposibilidad laboral. Se dirigen a agricultores y ganaderos o personas cuya función principal sea la ganadería, la agricultura o forestales. Entre sus ventajas cabe destacar que las domiciliaciones permiten:

 

  • Ayudas de la Unión Europea y Comunidades autónomas.
  • Cobros y pagos de impuestos.
  • Recibos (luz, agua, teléfono).
  • Pagos de la seguridad social agraria.