Cajeros automáticos
Un cajero automático es una máquina para extraer dinero sin la necesidad de asistir a una entidad financiera. Se puede utilizar por medio de una tarjeta de crédito, débito o libreta de ahorro. Generalmente en el interior de las entidades bancarias existen cajeros automáticos donde se puede también realizar depósitos (utilizando cheques o efectivo) mediante sobres que serán retirados posteriormente por parte un funcionario bancario.
Los tipos de cajeros más difundidos son los que se encuentran en el exterior de las entidades bancarias, estaciones de servicios, supermercados, en la vía publicas y centros comerciales por nombrar algunos lugares. En España no se suele cobrar comisiones por la utilización de los cajeros automáticos que pertenecen al mismo banco o a la red de cajeros asociados. Las redes de cajeros más importantes que existen en el país son Euro 6000 S.A, Red 4B y Servired. Dentro de la operaciones más frecuentes que se pueden ejecutar con la tarjeta de crédito o de débito encontramos las siguientes:
- Extracción de dinero
- Recargas de tarjetas telefónicas y teléfonos móviles
- Traspasos y transferencias bancarias
- Cambios de claves (número PIN)
- Depósitos (generalmente dentro de la misma entidad por medio de una tarjeta de débito)
- Solicitar información de movimientos de la tarjeta de crédito y débito
- Ejecutar diversas operaciones en un plan de pensión previamente contratado
- Envío de dinero al extranjero por medio la la tarjeta de débito (Se recomienda consultar las comisiones involucradas para este tipo de operaciones)
Actualmente se está popularizando el uso masivo de los llamados autoservicios (operaciones bancarias que el cliente debe realizar sin intermediación de un agente bancario) como complemento a los cajeros automáticos. Habitualmente estos se encuentran en el interior de una sucursal bancaria pero lentamente han comenzado a proliferar en lugares de gran afluencia de público, tales como cines, centros comerciales y cajeros automáticos externos acondicionados para estas funciones. Dentro de las operaciones de autoservicios más frecuente encontramos las siguientes:
- Ingreso de dinero en efectivo: se introduce dinero (en efectivo) en una máquina acondicionada para esta función, quien reconoce el monto y lo deposita en una cuenta preseleccionada.
- Pago de recibos como la luz, gas o agua, mediante el reconocimiento del código de barras que llevan en la actualidad la gran mayoría de recibos de servicios básicos.
- Solicitud de información respecto a la cuenta de ahorro.






