Cuentas de ahorro

Una cuenta corriente de ahorros es el acuerdo que establece una persona física o jurídica con una entidad financiera por el cual se confiará una cantidad de dinero determinada (depósito) que será retribuida de manera regular mediante pagos de intereses. La entidad financiera proporcionará al cliente una serie de servicios asociados y la posibilidad de retirar esa cantidad cuando sea requerida. Al mismo tiempo el banco utilizará ese dinero para otras operaciones.

El soporte con información de la cuenta de ahorro es la libreta o cartilla, que es un documento en forma de un pequeño libro donde se apuntan los movimientos que se realizan. A veces se utiliza el nombre de cuenta de ahorro como sinónimo de libreta de ahorro.

Para que los ingresos produzcan intereses deben permanecer inmóviles una determinada cantidad de tiempo. Se puede optar por una liquidación de intereses mensual, trimestral, semestral, anual o bien al vencimiento del plazo. Conviene planificar la inversión en depósitos debido a que el retiro de dinero de manera anticipada conllevará a la perdida de intereses y cobros de comisiones.

Las cuentas de ahorro están orientadas para la obtención de recursos por parte de los bancos, y a la vez reutilizarlos para financiar otras actividades económicas y obtener ganancias de ello. Este tipo de servicios bancarios son conocidos también como operaciones de pasivo. Esta actividad es una de las formas comunes de captación de recursos por parte de las entidades financieras.