Impuestos de los préstamos hipotecarios

Son todos los impuestos de vivienda que intervienen en todo lo que constituye el préstamo hipotecario. Por lo general son tres: el impuesto sobre el valor añadido, el impuesto de transmisiones de patrimonio, y el impuesto sobre actos jurídicos documentados.

 


Impuesto del valor añadido (IVA)

Únicamente en la adquisición de una nueva vivienda se aplica un siete por ciento al principal de la compraventa, por medio del cual se escritura la vivienda, para aquellas viviendas libres. Por el contrario, para aquellas viviendas que cuentan con protección oficial, existe un régimen especial que generalmente es un impuesto impositivo del cuatro por ciento.

 


Impuesto de transmisiones de patrimonio

Como su nombre lo índica, es un impuesto que se transfiere a las comunidades autónomas. Este impuesto es aplicado únicamente cuando se trata de un inmueble de segunda mano, los cuales no pagan el IVA. Generalmente, este impuesto es del seis o siete por ciento, ya que hay un pago al impuesto municipal de plusvalía que se debe al traspaso del inmueble. El vendedor de dicho inmueble es quien debe hacer el respectivo pago del impuesto.



Impuesto de actos jurídicos documentados

Es el impuesto por el cual se graban las escrituras, por medio de las cuales se constituye el préstamo. El pago de este impuesto se hace sobre el valor del inmueble que esta escriturado. Al igual que el impuesto de transmisión, también va dirigido a las comunidades autónomas, y en esa medida varía.