Generalidades de los préstamos hipotecarios

Todos los tipos de préstamo manejan diferentes clases de garantías, las cuales se pueden clasificar en dos tipos. La primera de las garantías es la personal, que se maneja en todos los tipos de préstamo. La segunda garantía es la real, que en los préstamos hipotecarios, está basada en la hipoteca de un bien inmueble. A la hora de comprar una vivienda, sí no contamos con el dinero suficiente, podemos recurrir a los préstamos hipotecarios que son los más comunes. En este tipo de préstamos la garantía personal se convierte en una real, que para el caso, es la vivienda.


En el caso en que el solicitante sea un matrimonio, la entidad bancaria solicita el régimen económico patrimonial, para determinar sí el inmueble pertenece a los dos cónyuges, de ser así, es indispensable la aprobación mutua, para llevar a cabo la hipoteca. Cuando se da incumplimiento por impago, la entidad bancaria tendría disposición del bien inmueble, ya que éste se dio en garantía por medio del contrato que se pacto, en virtud del préstamo. Por lo general es la vivienda personal la que se da en garantía, ya que el préstamo se efectúa para la financiación de la misma; de esta manera los préstamos hipotecarios pueden estar asociados a los préstamos para vivienda.

Por lo general los préstamos hipotecarios cuentan con tipos de interés bajos, en la medida que sus condiciones son menos flexibles, lo que significa menos capacidad de negociación. A su vez, las condiciones pactadas son más estrictas, lo que implica penalizaciones de primera instancia.

La finalidad puede ser cualquiera, pero a diferencia de los otros tipos de préstamos, se da en garantía un bien duradero, que habitualmente es una casa. El bien se hipoteca en función de garantía de la deuda y tras el no pago o incumplimiento del pago, el bien pasa a manos del prestamista. Como los bienes juegan un papel fundamental en el préstamo, la formalización del préstamo se hace por medio de escritura, con intervención del notario o fedatario público. Los diferentes tipos de hipotecas se hacen con relación a la modalidad de intereses, que se ha establecido en el contrato de préstamo.

 


Tipos de Hipotecas:

La mejor opción de hipoteca en primera medida es la más viable de acuerdo a nuestros requerimientos, aquella que reúna las condiciones más convenientes para nuestra situación. A la hora de acudir a la hipoteca estamos poniendo en juego un bien, por ello se debe analizar minuciosamente todas las ofertas de préstamos hipotecarios que ofrecen las entidades bancarias.

El porcentaje de la hipoteca depende del dinero propio que se tiene y de las garantías. En caso de no tener nada, se pueden solicitar préstamos hipotecarios hasta de 80%, 100% y 120%. Las entidades bancarias, en función de las garantías de su cliente, deciden el porcentaje del valor de tasación de la vivienda, y no del valor de la compraventa.